¿Cómo corregir a tu perro? 5 Errores que nunca debes cometer

Es importante corregir a nuestros perros, llamarles la atención pero es muy importante saber cómo hacerlo, así que en esta publicación te mostraremos 5 errores que nunca debes cometer.

Corregir fuera de tiempo

Por ejemplo cuando llegamos a casa y vemos que ha roto algo y el perro está echado en la cama y entramos y decimos mira quién ha hecho eso y el perro se queda como asustado y luego cada vez que venimos y ha hecho algo decimos el perro sabe, no no sabe.

Lo que sabe es que tú llegas y te ve la cara de alterado y dice: él está enojado pero no tiene ni idea de por qué lo estás corrigiendo.

No debemos corregir un perro después de que ya pasó el momento, aunque haya pasado un minuto, el perro no logra relacionar el por qué lo estás haciendo.

Si quieren corregir a sus perros tienen que atraparlos en el momento exacto, o sea en el momento que está haciendo la acción, si no no tiene sentido.

¿Qué conseguimos al hacerlo fuera de tiempo? Que el perro desconfíe de nosotros, que al perro le genera estrés nuestra llegada o siempre esté asustado.

Corregir excesivamente

Corregir excesivamente a nuestros perros es malísimo. Excedernos en las correcciones es lo peor que podemos hacer, porque los perros no logran entender eso. Muchas veces he visto a las personas corregir a su perro en la calle pasarse y un minuto entero diciendo que no y el perro ya lo dejó.

El perro está mirando, baja las orejas o muchas veces se tira panza arriba. El perro ya te entendió ya te dijo entendí no me sigas gritando.

Esto suele pasar porque nosotros somos muy permisivos y dejamos que el perro haga lo que quiera hasta que nos enojamos y corregimos desde el enfado. Por eso no hay que esperar a enfadarse.

Cuando un perro comete un error hay que corregirlo inmediatamente. No esperar a que el perro haga 20 veces el error para recién corregirlo.

No se excedan en la corrección, les genera estrés y ansiedad a sus perros y sobre todo pueden romper el vínculo de confianza que tienen con ellos.

Refregarle el hocico en el orín y en los excrementos

Sea un cachorro o sea un adulto eso no sirve para nada y genera un grave problema en los perros.

Los perros que se orinan y defecan, si es un cachorro está aprendiendo y debemos tener paciencia para ello. Esas son las cosas que genera un cachorro por ejemplo que hay que tener cierta paciencia porque él está aprendiendo y si no los pillamos al momento ya no debemos corregir y mucho menos refregarle el hocico en los orines y excrementos.

Si lo hacemos, lo único que vamos a conseguir es que o bien el perro empieza a comerse sus excrementos, por el temor de que dice esto es malo y se lo come, o empieza a hacerlo escondidas.

Regañar de esta manera a nuestro perro rompe el lazo de confianza que es importantísimo.

Los perros necesitan confiar en nosotros, necesitan un vínculo de confianza. Ellos confían en nosotros así que no hay que romper ese vínculo con correcciones fuera del lugar, a destiempo o totalmente inadecuadas y que el perro no logra entender.

Coherencia

Hay que ser coherente cuando trabajamos con nuestros perros. Cuando queremos educar la coherencia es indispensable, porque proporciona equilibrio. Muchas veces, las personas corrigen al perro, el perro entiende y de pronto le decimos “ay no mi amor pobrecito” “no no te preocupes”.

Esto no no se debe hacer de esta manera porque los perros no logran entenderlo y comenzamos a perder el respeto del perro y lo confundimos.

Si se corrige al perro y se queda tranquilo, yo sigo haciendo mis cosas con normalidad, no voy a acariciarlo, porque con la corrección le he exigido respeto de algo que haya hecho y el perro lo ha entendido.

Así el perro me respeta no se confunde, sabe que ese acto estuvo mal y ya está no hay más que hacer, ni le hablo más, ni le hago caricias, ni nada, soy coherente con lo que hago.

Premiar en un momento inadecuado

Este es el peor error que cometemos cuando regañamos a nuestros perros, está muy de moda el refuerzo positivo pero se aplica mal. Trabajar en positivo no es malo si queremos algún tipo de comportamiento no adecuado para el perro, como pedirle un sit o un plato, algo que no es natural para ellos.

Pero corregir para ellos es natural porque ellos lo hacen en su mundo, se corrigen y se ponen límites

Entonces en esta situación no hace falta premiar y menos si premiamos en un momento inadecuado. Por ejemplo, si el perro está ladrando mucho y le decimos quieto unas veinte veces  y le decimos sit y cuando el perro se sienta y lo premiamos.

Por lo tanto, está haciéndose un bucle en el perro y va a aprender que así consiguen las cosas y lo seguirá haciendo en lo que sea. Jamás debemos premiar a un perro después de corregir.

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